La mayoría de los incendios en las viviendas se ocasionan por una deficiencia en la instalación eléctrica o por la utilización de materiales y/o productos que no cumplen con las condiciones de seguridad requeridas. Este cumplimiento debe ser certificado por un organismo certificador, reconocido por la Dirección Nacional de Comercio Interior, en base a ensayos realizados en laboratorio. Conocer estas normas nos ayudarán a que la seguridad eléctrica de nuestro hogar sea la adecuada para evitar así futuros inconvenientes.
La seguridad eléctrica
consiste en la reducción del riesgo de los efectos nocivos que puedan darse por la aplicación de una determinada técnica que involucre la utilización de equipos eléctricos o trabajos expuestos a la misma. Argentina tiene la Resolución Nº 92/1998, de cumplimiento obligatorio, que exige que todos los productos eléctricos y electrónicos que se comercializan dentro del país cuenten con una Certificación de Seguridad Eléctrica emitida por un Organismo de Certificación acreditado por el OAA (Organismo Argentino de Acreditación) y reconocido por el Gobierno Nacional.
Los regímenes de certificación establecen los requisitos esenciales de seguridad que deben cumplir determinados productos, entre los que se destacan los eléctricos y los juguetes, por su impacto en el consumo final. Dichos regímenes se implementan mediante la participación de organismos de certificación y laboratorios de ensayos reconocidos por la Dirección Nacional de Comercio Interior.
Los regímenes de certificación vigentes abarcan los siguientes productos: eléctricos de baja tensión, juguetes, elementos de protección personal, aceros para la construcción, cementos, bicicletas de uso infantil, encendedores y productos gráficos impresos.
Esta resolución establece, entre otras cosas, el cumplimiento de las normas IRAM o IEC aplicables a cada producto.
Se pueden aplicar los Sistemas de Certificación ISO 4 o ISO 5, dependiendo del tipo de equipamiento eléctrico.
SISTEMA ISO 4
Es una CERTIFICACIÓN DE TIPO que incluye ensayos iniciales y luego vigilancia de muestras de fábrica o del mercado o de ambos.Se aplica a: planchas eléctricas, calentadores, herramientas eléctricas portátiles, electrodomésticos de cocina (batidoras, licuadoras, multiprocesadores, etc.) artefactos eléctricos calentadores (cafeteras, pavas, freidoras etc.), artículos de uso personal (afeitadoras, rizadores, secadores de cabello, etc.).
Certificación de Tipo:
Existen distintas modalidades para obtener una certificación que acredite el cumplimiento de los requisitos de seguridad. La más difundida y practicada por las PYMES es la Certificación de Tipo.
Esta modalidad acredita que “una cantidad determinada de muestras” cumplen con la norma de seguridad eléctrica aplicable a ese producto. Certificando mediante este mecanismo, la entidad certificadora no abre juicio sobre el proceso de fabricación de los bienes, sino que se circunscribe exclusivamente a la muestra que obtiene del depósito del importador.
Para obtener el Certificado de Tipo existen dos caminos:
a) Mediante ensayos en laboratorios reconocidos
b) Mediante homologación de un certificado emitido en el exterior
La opción a) es la que se utiliza con mayor frecuencia, y consiste en realizar ensayos de la norma de seguridad en un laboratorio del país. Si el producto cumple con los requisitos señalados en dicha norma, el organismo certificador emite el Certificado de Tipo.
La opción b) es más expeditiva y económica que la anterior, ya que el importador no deberá enviar muestras al laboratorio (salvo casos muy específicos en los que se puede solicitar ensayos reducidos), sino que acreditará el cumplimiento de los ensayos aportando un “Test Report” (Protocolo de Ensayos) emitido en el exterior para el producto en trato.
Es decir que, en este caso, el importador deberá repetir el procedimiento descripto en a), pero en reemplazo del envío de las muestras al laboratorio deberá presentar ante el organismos certificador copia del Test Report realizado en origen al producto; y copia del Certificado emitido para ese producto en el país de fabricación.
Este procedimiento será aplicable en la medida que el organismo certificador haya firmado un convenio de reciprocidad con el organismo que emite el certificado en el exterior, y siempre que el mismo se encuentre en vigencia.
SISTEMA ISO 5
CERTIFICACION DE MARCA que incluye ensayos iniciales y evaluación del sistema de calidad de la fábrica. Luego la vigilancia consiste en auditoria del sistema de calidad de la fábrica y ensayos en muestras de fábrica o del mercado o de ambos.
Se aplica a: conductores para uso en instalaciones fijas, cables, fusibles, porta fusibles, interruptores, interruptores termo-magnéticos, diferenciales, elementos para instalación de descarga a tierra, cintas aisladoras, lámparas incandescentes y fluorescentes, tomacorrientes de uso doméstico, fijos o portátiles, etc.
La certificación en Seguridad Eléctrica abarca a todos los productos que utilicen energía eléctrica de línea de baja tensión para funcionar. La misma garantiza la estandarización de los enchufes, la utilización de cables adecuados, la seguridad de componentes críticos, la correcta disposición de la puesta a tierra, etc. Hay algunos productos de uso profesional y/o industrial que pueden estar exceptuados de este régimen.
Es importante recordar que los productos eléctricos adquiridos en el mercado local siempre deben contar con la siguiente información en lugar visible:
Sello de seguridad: Si el sello aparece como en la figura, se trata de una certificación por marca de conformidad. Implica que, además del ensayo por tipo, se evaluó el sistema de calidad de la fábrica, manteniendo luego un control que incluye la auditoria periódica del sistema de calidad de la empresa hasta los ensayos de verificación de muestras tomadas en comercios y en fábrica. Este sello va acompañado del logo del organismo de certificación que intervino.
Símbolo del ente certificador: El sello IRAM de conformidad con norma IRAM fue el primer sistema de certificación de productos de Argentina y Latinoamérica. IRAM ha sido el primer organismo de certificación en ser acreditado por el Organismo Argentino de Acreditación (OAA).
